Actividad 5a.

La cuchara aparece en las prácticas de exorcismo y de adivinanza del futuro. Antiguamente en el folclore búlgaro se creía que con tres o nueve cucharas se podía eliminar el mal de ojo. Para que funcionara, debían ser traídas de tres a nueve cucharas de casas diferentes. Con esas mismas cucharas se solía hacer magia de bodas que aseguraban el cumplimiento del novio en sus deberes como marido. En el día de la boda, registraban minuciosamente la alcoba de los recién casados  para comprobar que no había allí ninguna cuchara.


Las empleadas en ritos contra mal de ojo tenían que ser de olmo, fresno o carpe. 

La cuchara daba señales, advertencias y enseñanzas sobre lo que ocurriría en el futuro.

Si en la mesa era servida una cuchara más que el número de personas presentes, era signo seguro de que vendría un invitado. Si alguien comía con dos cucharas, se casaría dos veces. Si de la mesa caía una cuchara, era señal de que vendría al hogar una mujer; si caía un cuchillo, vendría un varón. Dos personas no debían comer con la misma cuchara porque se pelearían. 

Las cucharas pueden ser más de lo que crees.

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